Una colección de obras fotográficas y serigráficas sobre vidrio y espejo, presentó Irene Torrebiarte en la Galería Woods.
“Las obras son el resultado de casi diez años en los que la artista ha intentado viajar hacia su interioridad. Irene se ha centrado en imágenes que, de por sí, remiten hacia un universo personal, difícil de dejar a la luz y de explorar”, dijo Carlos Woods, director de la galería, al inaugurar la muestra.
En los cuadros se repiten los diseños de conchas y moluscos que dan belleza a la obra y, a la vez, significan encierro, soledad y pertenencia a un espacio individual, al que pocas veces un artista deja penetrar.
Por aparte Irene comenta: “Las piezas hacen que nos reflejemos en ellas dejando ver nuestros propios encierros y temores. Ya no solamente jugamos a ser espectadores, sino estamos siendo reflejados y de alguna manera cuestionados en nuestra propia imagen”.