Los niños participan con alegría llevando en hombros a los santos peregrinos.
El espíritu de la Navidad pudo sentirse en la celebración de la posada del Museo Ixchel del Traje Indígena. Con alegría y devoción numerosos niños llevaron en hombros un pequeño altar con las imágenes de San José y la Virgen María. El desfile, que recorrió los alrededores del museo ubicado en el campo central de la Universidad Francisco Marroquín, se anunció con el clásico sonar de chinchines, pitos y caparazones de tortuga, así como los cantos tradicionales de esta celebración, con 300 años de antigüedad.
Anabella de Pelegrini, encargada de Relaciones Públicas del museo, dijo que estas fechas son propicias para compartir cariño entre familiares y amigos, así como acercarnos al Ser Supremo, verdadero motivo de la Navidad. Los asistentes degustaron de ponche de frutas, tostadas, y otros bocadillos guatemaltecos de la época. Además disfrutaron de la exhibición de nacimientos en miniatura, colección propiedad de los esposos Juan e Inés Aguilar.